Agua, inclusión y un sueño que sigue creciendo

Rodeado de árboles, verde y naturaleza, el Centro de Día Siluva es desde hace más de 30 años un espacio de cuidado integral para personas con discapacidad. En ese entorno que invita a la calma y al encuentro, se concretó un paso largamente esperado: la apertura del Centro de Hidroterapia a la comunidad, con una pileta climatizada y cerrada que puede utilizarse durante todo el año.

Por Santiago Durante (Argentina)

La novedad no es solo edilicia ni técnica. Es, sobre todo, comunitaria. “Esta apertura a la comunidad es un sueño que se va plasmando, que estaba desde que surgió Siluva y que hoy de a poco lo vamos viendo hacerse realidad. Es un sueño colectivo”, expresa Alejandra Quinto, miembro de la Comisión Directiva y administradora, quien acompaña el proyecto desde sus inicios. “Cuando hicimos la inauguración de la pileta fue ver todo ese recorrido. Cuando las voluntades están, uno se da cuenta de que después el Estado, las empresas, las ONG acompañan. Hay una fuerza que une todas estas voluntades y eso es lo que nos hace crecer”.

Siluvase encuentra en Villa Elisa, en las periferias de la ciudad de La Plata (provincia de Buenos Aires). Nació con una misión clara: mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad desde una mirada integral, poniendo en el centro a la persona y su dignidad. Hoy asisten 54 jóvenes y adultos al Centro de Día, donde no solo realizan actividades terapéuticas, sino que también comparten las comidas y la vida cotidiana. Para ellos, el Centro de Hidroterapia significó un antes y un después.

“Para el Centro de Día y para los jóvenes de aquí ha sido realmente un cambio. Pasar de una pileta de verano a poder utilizarla todo el año fue un proceso que fuimos trabajando con ellos”, cuenta Jimena Botero, coordinadora de área, que hace siete años acompaña el día a día en Siluva. “En la fiesta inaugural demostraron lo que habían aprendido y mostraron que la natación y el ámbito acuático son un espacio recreativo donde se puede aprender, cada uno con sus posibilidades”.

El impacto también se sintió en las familias. “Para los padres fue muy emocionante”, recuerda Alejandra. “Al principio hubo resistencia, por el desconocimiento de lo que los chicos podían hacer en la pileta. Pero el día de la inauguración era impresionante la alegría que demostraban”.

El Centro de Hidroterapia está coordinado por Juan José Cabrera (Juanjo), profesor universitario y formador de docentes, que en la etapa final de su carrera encontró en Siluva un nuevo horizonte. “De pronto, la metodología que me enseñaron mis maestros verla reflejada en la alegría de estos chicos fue una enorme satisfacción. El agua no solo genera sanidad corporal, también sanidad mental”, afirma. Y agrega, con emoción: “He preparado campeones, pero esto es un campeonato mundial aparte”.

La apertura a la comunidad también tiene un objetivo concreto: la autosustentabilidad del proyecto. “La pileta ya está funcionando y lo que hace falta son ingresos para que siga funcionando”, explica Juanjo. “Este paso tiene que ver con una acción solidaria de Siluva con la sociedad, y se necesita una retroalimentación de la sociedad para que siga viva. Es algo simbiótico”.

En esa línea, el proyecto incorpora una fuerte conciencia ambiental: parte de la climatización de la pileta se realiza con energías renovables, en coherencia con el cuidado integral de la persona y del ambiente, uno de los valores que atraviesa toda la propuesta institucional.

La apertura del Centro de Hidroterapia ya está dando frutos inesperados. “Después de la inauguración se acercaron tres familias con niños con discapacidad para asistir”, cuenta Alejandra. “Nosotros trabajamos con personas mayores de 18 años, así que recibir niños es una novedad, y estamos muy felices porque tiene que ver con la esencia de Siluva”. A futuro, el desafío es ampliar aún más la propuesta, incorporando matronatación y preparación de mamás para el parto.

Nada de esto sería posible sin el trabajo en red. “Acompañamientos como los de Sumá Fraternidad, Fundación Cláritas y AMU (Azione per un Mondo Unito) han sido fundamentales en la historia de Siluva”, subraya Alejandra. “Nos ayudaron a crecer en capacitación, en fortalecer la misión y en la gestión. Y AMU aportó el apoyo económico necesario para llevar adelante proyectos de esta naturaleza”.

En un contexto social complejo, especialmente para el ámbito de la discapacidad, Siluva sigue apostando por la gratuidad, la generosidad y la comunidad. “Si hubiera que hacer una historicidad de Siluva, hay que hablar de mucha generosidad puesta en acto”, resume Jimena.

Entre árboles, agua tibia y vínculos que se tejen día a día, el Centro de Hidroterapia de Siluva se abre como un espacio donde la inclusión deja de ser una palabra y se vuelve experiencia concreta. Un gesto sencillo y profundo que confirma que la fraternidad también puede construirse, paso a paso, desde una pileta compartida •

Nota: Conoce más de Siluva en www.centrodediasiluva.com y en Instagram @siluvacentrodedia

Un apoyo concreto para seguir caminando

La labor de Fundación Cláritas y Sumá Fraternidad (más al apoyo económico de AMU) ha sido vital no solo para la concreción de este proyecto sino en todo lo que refiere a un acompañamiento cercano al equipo de Siluva, brindándole herramientas que permitirán continuar alcanzando metas en el futuro próximo. 

En el caso del Centro de Hidroterapia fueron clave las etapas previas a su puesta en marcha a través de un trabajo de diagnóstico, la confección de un plan comercial, la capacitación profesional del equipo y la visita a instituciones de la zona que podrían verse beneficiadas con este servicio.

Paralelamente, hubo acciones concretas que le fueron dando forma al sueño del Centro de Hidroterapia, desde la instalación de servicios de luz y gas en el área de la piscina hasta la construcción de ocho vestuarios adicionales dentro del espacio de la pileta, pasando por la constitución de un equipo especializado en prestaciones de salud en el agua y el trabajo con las familias de quienes asisten a Siluva para “hacerlos parte” de la nueva actividad.

Sin dudas el Centro de Hidroterapia es un inmenso logro y no será el único, ya que este acompañamiento plantó una semilla que seguirá dando frutos de aquí en adelante.

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