En la actualidad, los dispositivos móviles se han convertido en una herramienta indispensable para la comunicación, la educación y el entretenimiento. Sin embargo, no todas las personas tienen las habilidades necesarias para usarlos de manera efectiva. La falta de alfabetización digital en el uso de dispositivos electrónicos puede generar diversas barreras para el acceso a la información, la participación y la inclusión social.
Por Patricia Bustamante Marín y Nathalee Giraldo Jiménez (Colombia)
Brecha digital
La brecha digital es un fenómeno global que afecta a todas las sociedades, pero que tiene un impacto particularmente negativo en los adultos mayores. En Colombia, según los datos del Índice de Brecha Digital (IBD) 2021, el 68,5 % de los adultos mayores de 50 años tiene acceso a Internet, pero solo el 29,2 % tiene habilidades digitales básicas. Esta brecha digital tiene un impacto significativo en los adultos mayores, como la dificultad para acceder a información relevante, participar en actividades sociales y económicas, y protegerse de la desinformación.
Adultos mayores desconectados
El uso de dispositivos electrónicos ha tenido un impacto significativo en la vida de las personas Y si bien se requiere un uso responsable, se ha verificado que la brecha digital aumenta, entre otros factores, por la falta de una “alfabetización digital” que propicie el acceso a la información y la participación ciudadana.
En Colombia, la población adulta es la más vulnerable y, por tanto, la más afectada por la falta de alfabetización digital en el uso del celular. Este grupo incluye a personas de bajos recursos, con bajos niveles de educación o con discapacidades. La alfabetización digital es una competencia esencial para los adultos mayores en la sociedad actual: puede contribuir a mejorar la calidad de vida al permitir el acceso a información relevante, participar en actividades sociales y protegerse de la desinformación.
Así lo afirma Lucía Restrepo, una mujer de 70 años, docente, quien, una vez culminada su vida laboral, quisiera mantenerse “conectada”, pero se descubre con pocas habilidades para acceder a las nuevas tecnologías y empieza a verse aislada e incluso manifiesta sentirse sola.
O Victoria, quien ahora es abuela, solo podría comunicarse con sus hijos y nietos a través de un celular que no sabe utilizar.
Es también el caso de Fabio, quien a sus 72 años, desplazado de su territorio rural a causa del conflicto armado, no puede acceder a los servicios que le otorga el Estado por no saber cómo informarse a través de las plataformas digitales.
Estos casos dan cuenta de los miles de mayores en condición de aislamiento y soledad. Ante este panorama surge el gran reto de poner en diálogo la academia con un contexto sociocultural, una sociedad en red que, paradójicamente, expulsa y margina a los ancianos.
En efecto, “la sociedad en red se constituye como una estructura, la cual se compone por redes activadas, en la cual existe una relación con la producción, el consumo, la reproducción, la experiencia y el poder expresado mediante una comunicación significativa codificada por la cultura” (Castells, 2013, p.17). Las personas mayores que no tienen habilidades digitales básicas pueden tener dificultades para acceder a información relevante para su vida cotidiana, como noticias, servicios públicos o educación. Además, pueden ser más vulnerables a la desinformación y las fake news.
Educomunicación: una estrategia hacia la alfabetización digital de los adultos mayores
La alfabetización digital para adultos mayores es una estrategia efectiva para reducir la brecha digital y la vulnerabilidad ante las fake news; puede ayudar a los adultos mayores a desarrollar las habilidades necesarias, tales como el uso del celular, acceder a internet y navegar por diferentes sitios web y aplicaciones; seleccionar y evaluar la información en línea, acceder a información de calidad, verificando la fuente, el autor, la fecha y el contexto de las noticias que consumen. La alfabetización digital también permite desarrollar habilidades en la protección de los datos y privacidad, evitando compartir datos personales, contraseñas o información sensible con desconocidos; y participar activamente en la sociedad expresando sus opiniones, defendiendo sus derechos. Esta propuesta ayuda a los adultos mayores a acceder a información relevante para su vida cotidiana y participar en la sociedad de manera más activa. De esta forma pueden ser más críticos con la información que encuentran en línea y tomar decisiones informadas. En este sentido, es importante que las instituciones educativas y las organizaciones sociales ofrezcan programas para esta población, que es migrante digital. En efecto, la alfabetización digital puede ayudar a los adultos mayores a informarse sobre los temas que les interesan, como la política, la economía o la salud, a participar en actividades sociales y comunitarias, como reuniones con los vecinos, voluntariado o grupos de interés; también votar en elecciones y participar en otros procesos democráticos y defender sus derechos ante las autoridades. La alfabetización digital es, por tanto, una inversión en el futuro de los adultos mayores y en la construcción de una sociedad más inclusiva y participativa •



