El 1 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Ecología. Pero, ¿qué es la Ecología?
por María Florencia Declarini (Uruguay)
En 1866, el biólogo y naturalista alemán Ernst Haeckel acuñó por primera vez el término ecología (Ökologie) combinando dos raíces del griego clásico:
oîkos (oἶκος): Casa, hogar o vivienda.
lógos (λόγος): Estudio, tratado o ciencia.
Por lo tanto, literalmente la Ecología significa “el estudio de la casa”. Haeckel la definió como la ciencia que investiga el conjunto de relaciones complejas e interdependientes entre los seres vivos y el entorno natural que habitan. Por lo tanto, para el autor, la ecología era la ciencia de las relaciones de un organismo con su entorno.
Con el tiempo, la crisis ambiental evidenció que la biología no bastaba para explicar lo que estaba sucediendo. Junto a la palabra ecología se fueron agregando adjetivos que ayudan a abarcar la complejidad humana y social:
Ecología Social y Política: Analiza cómo los modelos económicos y de producción impactan en la naturaleza y profundizan la desigualdad (L. Boff, E. Gudynas).
Ecología Mental: Propone superar el antropocentrismo y la agresividad hacia el planeta mediante una nueva conciencia humana y planetaria (F. Guattari).
Ecología Profunda: Reconoce el valor intrínseco de cada ser vivo, más allá de su utilidad económica para el ser humano (A. Næss).
Ecología Integral: representa un salto cualitativo, impulsada fuertemente por el papa Francisco en su Carta Encíclica Laudato si’ (2015).
La ecología integral es una visión que reconoce la estrecha relación entre los seres humanos, la naturaleza, la sociedad, la economía y la cultura, entendiendo que todo está interconectado y que el cuidado de la creación requiere abordar conjuntamente las dimensiones ambientales, sociales, económicas, culturales y éticas del desarrollo humano.
Esta nueva visión nos recuerda que no existen dos crisis separadas: una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socioambiental, y que la degradación del planeta afecta en primer lugar a los más vulnerables.
Hoy en día la ecología abarca también el ecosistema digital, cuestionando la huella energética y de carbono de la Inteligencia Artificial y los centros de datos (como fue expresado por el papa León XIV en Magnifica Humanitas).
Una posible reflexión para el día de hoy
Recordar el origen de la palabra ecología nos invita a volver a su raíz griega (oîkos). No habitamos un espacio inagotable de recursos para explotar, sino un hogar compartido. Cuidar la ecología es, en última instancia, aprender a habitar responsablemente nuestra Casa Común



