Aprender juntos a ser padres e hijos – Al final de este viaje en el mundo de las y los adolescentes queremos dejarles algunas sugerencias que pueden ayudarles a convertirse en hombres y mujeres libres para el progreso del mundo.

Por Ezio Aceti (Italia)

Aquí llegamos al último artículo sobre la adolescencia, donde trataremos de proporcionar una carta magna educativa que ayude a las y los adolescentes a convertirse en personas libres, es decir, capaces de afrontar de manera constructiva e inteligente los desafíos de la vida y la edad adulta. Hemos visto que la adolescencia representa una edad rica en creatividad, sentimientos, cambios continuos, propósitos y sobre todo rica en energía vital. Es también una época de peligro, cansancio y soledad, ya que el mundo contemporáneo no está atento a las necesidades reales de nuestros hijos. Preguntémonos: ¿Cuál es el principal objetivo que pueden alcanzar los niños? ¿Qué es importante para sus vidas?

La conquista de la libertad

Los continuos estímulos del mundo contemporáneo y las necesidades de atención y cuidado que manifiestan nuestros hijos corren el riesgo de ser manipulados por los ladradores de turno, impidiendo que nuestros hijos se tomen las riendas de sí mismos, que sean personas verdaderamente libres. Es necesario que el adolescente y la adolescente avancen hacia la libertad. Pero… ¿qué significa “ser libre”?

Ser libre, en primer lugar, no significa hacer lo que uno quiere, sino actuar por el bien de uno mismo y de los demás. No todo lo que escuchas conduce a la libertad. Ser libre, entonces, es ser dueño de sí mismo. Significa sentir dentro de uno mismo muchos sentimientos, valores, impulsos y tensiones; luego razona con el intelecto, decide qué es bueno y qué no es bueno. Es importante que los padres y educadores proporcionen todos los valores del bien y del mal. Necesitamos reglas precisas, aunque parezca que se han roto. Necesitamos valores claros propuestos por la familia.

La Carta Magna para las y los adolescentes

Al final de este viaje en el mundo de las y los adolescentes queremos dejarles algunas sugerencias que pueden ayudarles a convertirse en hombres y mujeres libres para el progreso del mundo. Sabemos que el futuro está en sus manos, pero deben ser libres, altruistas, manos abiertas, incluso en la maraña de un mundo tan corrupto.

Practicar deporte: ayuda a liberar parte de la tensión a nivel lúdico-competitivo.

Tener amigos: porque esto puede promover la confianza y el diálogo. Los padres no tenemos que ser amigos, ya que tenemos que ser capaces de decir que no.

Vivir en grupo: siempre y cuando sea un grupo positivo, abierto, altruista.

No dramatizar: sabemos que el pensamiento ideal tiende a dramatizar pequeñas experiencias negativas y a traer desánimo y soledad.

Volver a empezar siempre: un chico que se equivoca a menudo, pero se levanta con el objetivo de mejorar en su cabeza, demostrará más herramientas que otro chico que comete pequeños errores y no vuelve a empezar.

Tener una relación con Jesús: para los cristianos, es realmente la realidad más importante porque la relación con Jesús lo resuelve todo. En realidad, nadie sabe mejor que Jesús cómo dar ese consejo que es útil para el crecimiento.

Conclusión

Sobre todo, la relación con lo divino presente en cada uno de nosotros puede ayudar a resolver muchos problemas y dificultades. Porque, para los creyentes, Jesús es el hombre realizado, la fuente de todo bien y, si se lo piden, puede dar esa luz tan importante para el camino hacia la madurez •

Adolescencia (cuarta parte)
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