Una inversión llamada criptomoneda

Finanzas personales – En los últimos años se popularizó la compra y venta de activos digitales llamados criptomonedas. Cada vez más corredores de bolsa y ahorristas invierten su dinero en ellas. Cómo funcionan, cuáles son sus oportunidades y cuáles sus riesgos.

por Enrique Bianchi (Argentina)

Las criptomonedas, también conocidas como criptodivisas, son monedas digitales que se intercambian de forma online. Es decir: son activos digitales que, para garantizar su titularidad, emplean un cifrado criptográfico que asegura la integridad de las transacciones que se realicen con ellos.

La primera criptodivisa que existió fue el Bitcoin. Lanzada en 2009, es la cripto más popular y que más cotiza en el mercado. Aun así, también existen otras reconocidas y utilizadas, como Ethereum, Litecoin o Ripple. Sus precios cambian constantemente, por eso los inversores deben estar atentos a los gráficos para saber el momento justo de la inversión.

¿Y cómo evitar que, por ejemplo, una de estas monedas digitales sea falsificada? Para ello existe un registro contable compartido, una base de datos descentralizada (también llamada blockchain), que cuenta con un elevado sistema de seguridad. Ya que estas monedas no están disponibles de forma física, hay que recurrir a un servicio de monedero digital de criptomonedas.

Una de las particularidades que traen estos activos digitales es que no se encuentran regulados ni controlados por ninguna institución, y no requieren de intermediarios en las transacciones. Es decir, no tienen el respaldo de un banco central u otra autoridad pública, ni tampoco están cubiertos por mecanismos de protección al cliente, como el Fondo de Garantía de Depósitos.

¿Cómo se determina el precio de una criptomoneda?

El valor de las criptomonedas varía en función de la oferta, de la demanda y del compromiso de los usuarios. Este valor se forma en ausencia de mecanismos eficaces que impidan su manipulación, como los que sí existen en los mercados regulados de valores. En muchas ocasiones, los precios se determinan también sin información pública que los respalde.

Podemos conseguir Bitcoins o Ethereum mediante la compra o intercambio de la propia moneda en portales especializados. Es importante tener en cuenta que los Bitcoins (o cualquier otra cripto) son instrumentos complejos, que pueden no ser adecuados para personas sin los conocimientos suficientes, y cuyo precio conlleva un alto componente especulativo que puede suponer, incluso, la pérdida total del dinero pagado para comprarlos.

Características de las criptomonedas

Carecen de regulación: El aspecto más importante a tener en cuenta cuando se explica qué son estos activos digitales es que, a pesar de las más de 8 mil versiones que existen, en ningún caso intervienen los bancos. La transacción comercial se realiza entre dos personas, sin la regulación de una entidad financiera. Esto significa que ante algún tipo de inconveniente no hay reintegros ni reembolsos.

Sin intervención de los países: Como las monedas digitales no dependen de las autoridades de un país, tampoco las economías nacionales afectan su valor. Para la variación de su precio intervienen diferencias entre la oferta y la demanda digitales.

¿Para qué sirven las criptomonedas?

Pagos rápidos: En el mercado de cripto cualquier persona puede comprar el dinero digital en las plataformas que lo venden, y luego puede realizar pagos rápidos para evitar cargos de transacciones.

Sin comisión: Operar con cripto tiene la ventaja de no pagar comisión, pero al mismo tiempo hay un cierto grado de desprotección.

Comprar productos en línea: Por el momento no todas las empresas tienen abierta la posibilidad de efectuar intercambios comerciales. Sin embargo, dado el crecimiento y la demanda de los últimos años, cada vez más empresas han agregado este servicio.

Inversiones en CFD (Contract for Difference): Este punto tiene que ver con la cotización de las monedas digitales. Las personas invierten su dinero en el mercado cripto para obtener ganancias. Los CFD son contratos donde se negocia sobre la diferencia del precio de una criptomoneda entre el momento en el que se abre una posición y el momento en el que se cierra. Se llaman contratos por diferencia, porque los productos derivados permiten invertir en diferentes mercados de divisas sin adquirir los activos subyacentes.

¿Por qué el valor de las criptomonedas es tan volátil?

El mundo de las cripto se mantiene en vilo ante las vicisitudes del mercado y la indefinición sobre cómo será su trayectoria en los próximos meses. Por ejemplo, la caída reciente de los activos Luna y Terra, dos monedas digitales que adquirieron rápida popularidad, generó coletazos que tuvieron implicancias en activos sumamente importantes como Bitcoin y Ethereum, las dos criptomonedas de mayor capitalización de mercado.

Entre las razones de la caída del valor de estos activos se encuentra el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. La guerra entre ambos países genera preocupaciones sobre el endurecimiento de la política monetaria (suba de tasas) de la Reserva Federal de los Estados Unidos para contener el alza de la inflación (los precios aumentaron 8,6 % con respecto al mismo mes del año anterior, un nuevo récord en 40 años).

Por otra parte, Celsius, una de las principales plataformas de inversión y préstamos en Bitcoin y otras criptomonedas, ha decidido congelar retiros, intercambios y transferencias entre cuentas. Según informaron, lo hacen como “medida de protección”, debido a la inestabilidad que actualmente vive el mercado. Sin embargo, no precisaron el tiempo que estarán congelados los fondos, aunque señalan que todos los dividendos y rentabilidades seguirán activos. En las redes sociales, los internautas lo llaman un “corralito cripto”.

En abril de este año, Bitcoin cotizaba en márgenes superiores a 48 mil dólares. Tan solo dos meses después, se ubica en menos de la mitad del valor: al momento de escribir esta nota, había caído cerca de 13 % en las últimas 24 horas y cotizaba por debajo de los 24 mil dólares. Ethereum, la segunda favorita, había descendido un 15,55 %.

Opiniones

Para el empresario Bill Ackman, CEO de Pershing Square Capital Management, algunas criptomonedas, como Terra, parecen una versión criptogáfica de un esquema piramidal donde se prometen rendimientos elevados de un 20 %, cuyo valor depende únicamente de la demanda de nuevos inversores, sin existir un negocio subyacente que los respalde. Por su parte, el experto Mike Novogratz, fundador y director ejecutivo de Galaxy Digital Holdings Ltd., dijo tener una certeza: que dos tercios de los 1.900 fondos de cobertura que invierten en criptomonedas quebrarán. Por otra parte, atribuyó el colapso de la cadena de blockchain Terra en el mes de abril a factores macroeconómicos más amplios, antes que a fallas en el proyecto.

El Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores española (CNMV) ya advirtieron en 2018 sobre el riesgo de este tipo de inversiones, debido, entre otros factores, a su “extrema volatilidad, complejidad y falta de transparencia, que las convierten en una apuesta de alto riesgo”.

Muchos otros especialistas también opinan que los valores se mantendrían estables o a la baja, a la espera de un mejor contexto de inversión. Los inversores, con incertidumbre, prefieren colocar su dinero en opciones más seguras, como los bonos del Tesoro estadounidense que, con la suba de tasas, rinden en máximos que no se registraban hace décadas.

Historia de las crisis financieras y burbujas recientes

1987: El Lunes Negro

El lunes 19 de octubre de 1987 hubo un desplome en las bolsas de todo el mundo sin ningún motivo aparente, más que el pánico. Inició en Hong Kong, se propagó entre las bolsas europeas cuando estas abrieron y por último llegó a los Estados Unidos.

1994: Efecto Tequila

El 1 de enero de 1994 entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Los gobiernos mexicanos se endeudaron con bonos para mejorar infraestructuras y atraer la inversión. Cuando el peso se hundió, la deuda se hizo impagable y arrastró la economía. Los Estados Unidos tuvieron que inyectar 20.000 millones de dólares para reflotarla y para que la crisis no arrastrara a otros países.

1997: La crisis financiera asiática

Lo que hasta el momento se había llamado “el milagro económico asiático” se derrumbó, entre otras cosas, por la debilidad de sus monedas. La devaluación de la moneda tailandesa fue la primera señal. El contagio se dio en casi todos los países de Asia y en las bolsas de todo el planeta, lo que llevó a denominar esta crisis “la primera gran crisis de la globalización”.

2000: La burbuja puntocom

Atraídos por las nuevas empresas de Internet y la economía digital, los inversores encontraron en esta nueva industria el lugar perfecto para invertir. Los grandes movimientos especulativos convirtieron rápidamente este mercado en una burbuja. Al no dar los resultados esperados, los inversores huyeron y en el año 2000 estas burbujas empezaron a caer. Cerca de 5.000 empresas puntocom cerraron.

2008: La caída de Lehman Brothers Las “hipotecas subprime”, las arriesgadas apuestas en el casino financiero y décadas de desregulación financiera provocaron que el 15 de septiembre de 2008, el gigante financiero norteamericano Lehman Brothers quebrara. Las bolsas de todo el planeta cayeron de manera estrepitosa, se congeló el crédito y cerca de 30 países comenzaron una crisis económica que hoy en día aun no se ha podido superar.

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